• Bajo Belgrano

    "Bajo Belgrano" es un tango escrito por Francisco García Jiménez con música de Anselmo Aieta. Cuya temática esta referida al turf, uno de los clásicos temas elegidos como preferidos por los tangueros de ley.

     


     

    Bajo Belgrano... Cómo es de sana
    tu brisa pampa de juventud,
    que trae silbido, canción y risa
    desde los patios de los studs.
    ¡Cuánta esperanza la que en voz vive!.
    La del peoncito que le habla al crack:
    -Sacame 'e pobre, pingo querido,
    ¡no te me manques pa'l Nacional!...

    Calle Blandengues... donde se asoma
    la morochita linda y gentil,
    que pone envueltas con su mirada
    sus simpatías sobre un mandil...
    En la alborada de los aprontes,
    al trote corto del vareador,
    se cruza el ansia de la fortuna
    con la sonrisa del buen amor...

    La tibia noche de primavera,
    turban las violas en "El Lucero",
    se hizo la fija del parejero
    y están de asado, baile y cantor.
    Y mientras pierde la vida un tango
    que el ronco fueye lento rezonga,
    se alza la cifra de una milonga
    con el elogio del cuidador.

    Bajo Belgrano... cada semana,
    el grito tuyo que viene al centro:
    -¡Programa y montas para mañana...
    Las ilusiones prendiendo va...
    Y en el delirio de los domingos
    tenés reunidos, frente a la cancha
    gritando el nombre de tus cien pingos
    los veinte barrios de la ciudad!...

    Ampliar la noticia

    Adios Nonino

    Adios Nonino.  En el año 1959, Piazzolla se encontraba realizando una gira por Centroamérica cuando, durante una presentación en Puerto Rico, junto a Juan Carlos Cope y María NIeves Regó, recibe la noticia de la muerte de su padre, Vicente Piazzolla, apodado Nonino, debido a un accidente de bicicleta en su ciudad natal, Mar del Plata.

    Esta noticia, sumada al fracaso de la gira, a los problemas económicos y a la nostalgia que producía estar lejos de su país natal, llevó a Piazzolla a la depresión. Es cuando retorna, en octubre de ese año, a la ciudad de Nueva York (lugar donde residía temporalmente con su familia), que compone esta maravillosa obra, en homenaje a su padre, basada en Nonino, otro tango que Astor había compuesto cinco años antes en Paris, también dedicada a Vicente Piazzolla.


    Música de Astor Piazzolla y letra de Eladia Blásquez

    Desde una estrella al titilar...
    Me hará señales de acudir,
    por una luz de eternidad
    cuando me llame, voy a ir.
    A preguntarle, por ese niño
    que con su muerte, lo perdí,
    que con "Nonino" se me fue...
    Cuando me diga, ven aquí...
    Renaceré... Porque...

    ¡Soy...! la raíz, del país
    que amasó con su arcilla.
    ¡Soy...! Sangre y piel, del "tano" aquel,
    que me dio su semilla.
    Adiós "Nonino".. que largo sin vos,
    será el camino.
    ¡Dolor, tristeza, la mesa y el pan...!
    Y mi adiós.. ¡Ay! Mi adiós,
    a tu amor, tu tabaco, tu vino.
    ¿Quién..? Sin piedad, me robó la mitad,
    al llevarte "Nonino"...
    Tal vez un día, yo también mirando atrás...
    Como vos, diga adiós ¡No va más..!

    Recitado:
    Y hoy mi viejo "Nonino" es una planta.
    Es la luz, es el viento y es el río...
    Este torrente mío lo suplanta,
    prolongando en mi ser, su desafío.
    Me sucedo en su sangre, lo adivino.
    Y presiento en mi voz, su propio eco.
    Esta voz que una vez, me sonó a hueco
    cuando le dije adiós Adiós "Nonino".

    ¡Soy...! La raíz, del país
    que amasó con su arcilla...
    ¡Soy...! Sangre y piel,
    del "tano" aquel,
    que me dio su semilla.
    Adiós "Nonino"... Dejaste tu sol,
    en mi destino.
    Tu ardor sin miedo, tu credo de amor.
    Y ese afán... ¡Ay...! Tu afán
    por sembrar de esperanza el camino.
    Soy tu panal y esta gota de sal,
    que hoy te llora "Nonino".
    Tal vez el día que se corte mi piolín,
    te veré y sabré... Que no hay fin.

    Ampliar la noticia

    Arrabalera

    Arrabalera, una de las letras de tango referida especialmente hacia la mujer. Escrita por Cátulo Castillo en 1950 con música de Sebastian Piana. El nombre del la canción hace referencia a una baja condición social. Arrabalera.

    Este tango también tuvo se versión cinematográfica. Dirigida por Tulio Demicheli y Ulyses Petit de Murat y como protagonistas a Tita Merello y Santiago Gómez Cou.

    Este tango, es la confirmación sobre una sociedad, que en la década del cincuenta se encontraba bastante menospreciada. Pero esa era la vida de esa época, con deficiencias, pero nuestra. Cantada en muchos tangos, vividas por nuestros abuelos y reconocida por el mundo de hoy.


    Mi casa fue un corralón
    de arrabal bien proletario,
    papel de diario el pañal,
    del cajón en que me crié...
    Para mostrar mi blasón,
    pedigree modesto y sano.
    ¡Oiga, che!... ¡Presénteme...
    ¡Soy Felisa Roverano,
    tanto gusto, no hay de que!...

    ¡Arrabelera,
    como flor de enredadera
    que creció en el callejón!
    ¡Arrabalera,
    yo soy propia hermana entera
    de Chiclana y compadrón!...
    Si me gano el morfi diario,
    qué me importa el diccionario
    ni el hablar con distinción.
    Levo un sello de nobleza,
    soy porteña de una pieza,
    tengo voz de bandoneón.

    Si se le da la ocasión,
    de bailar un tango arrespe,
    encrespe su corazón,
    de varón sentimental.
    Y al revolear mi percal,
    márqueme su firulete,
    que en el brete musical
    se conoce, la gran siete,
    mi prosapia de arrabal.

    Ampliar la noticia

    Letras de Tango Argentino. Purreteando

    Cantado por Susana Mir en su nuevo CD “Tango Apasionado”, este tango de su autoría junto a Pedro Alberto Colombo, con música del bandoneonista argentino Enrique Quagliano, nos lleva a esos recuerdos que permanecen en algún de nuestra alma.

    Nos instala en la niñez, para algunos ya muy lejana, con un tono muy poético y a su vez de barrio porteño, rosarino, montevideano… de las ciudades grandes del tango.
     
     
    Pedro Alberto Colombo, periodista, escritor y autor de tango argentino

    Búsquele bien el tono, ensáyelo con cuidado y prepárese para estrenarlo en ese asado con amigos rioplatenses  que como usted, lejos de nuestras patrias, hacen de los recuerdos doblemente lejanos un ejercicio de añoranza, grata en sí misma…


    Purreteando

    Letra: Pedro Alberto Colombo - Susana Mir    
    Música: Enrique Quagliano


    I
    Aquel tiempo de muñecas,
    de pelotas y bolitas,
     ir tras una mariposa
    persiguiendo una ilusión,
    se perdió como aquel álbum
    de difícil figurita
    cuyo rostro idolatrado
    nos gritaba gol y gol.
    Aquel tiempo en que la vieja
    después de una mentirita,
    a la cama nos mandaba
    con su típico  sermón,
    se perdió como aquel beso
    que te dio la vecinita
    premio puro y generoso
     de su blando corazón. 
     
    II
     
    Y hoy vivís,
    purrete, vivís,
    silbando este tango
    volando en patín...
    Y hoy seguís,
    en ciclomotor,
    metiéndole fierro,
    poniéndole acción.
    Y hoy jugás
    temprano al amor,
    quemás pronto el pucho
    sin fe ni temor.
    Y hoy vivís,
    tal vez más feliz,
    mareándote al ruido
    de algún rocanrol.
     
     
    I Bis
     
    Aquel tiempo de tarzanes
    que luchaban por Juanita,
    en la selva disfrazada
    por mi amiga la ilusión,
    se perdió como el purrete
    que después de pedir guita,
    fue a parar al instituto
    y estudió para ladrón.
    Aquel tiempo en que las rejas
    detenían picardías
    y escondían la pelota
    tras un ogro de cartón,
    se piantó pa...la gran siete,
    por las calles de la vida,
    solo sigue en mi recuerdo
    alumbrando esta canción.
     
    II
    Y hoy vivís,
    purrete vivís,
    cantando este tango
    y andando en patín.
    Y hoy seguís,
    en technicolor
    volando sin brujas
    en ciclomotor.
    Y hoy gozas,
    purrete piolón,
    junando a las sexis
    de televisión.
    Y hoy vivís,
    tal vez más feliz,
    bailando a los once
    y jugando al amor.


    Ya ve, el tango nos aguarda siempre con una nueva manera de evocar tiempos algo lejanos, con su sabor tan particular.

    Eduardo Aldiser 

    RAÍZ ARGENTINA, el sentimiento argentino en España y Europa

    Ampliar la noticia

    Letras de Tango Argentino. Amor que baila y se va

    Para usted, que va a cantarlo entre amigos o en la peña de tango de alguna ciudad española, le traigo un tema que, justamente, está concebido en torno a esa ceremonia del baile propio de las “milongas” que cada noche nos trasladan desde Madrid, Valencia, Barcelona, Málaga, Valladolid…. hasta el más porteño de los barrios.


    Aquí el platense  Pedro Alberto Colombo, en colaboración con la cantante Susana Mir y con música de Edgardo Fernández Etcheto, nos sitúa en ese plano de tango bailado que, a lo largo de las distintas décadas y tendencias del tango, siempre tienen buenos exponentes como aquel Bailemos, Bailarín compadrito, Bailando en los cuarenta, El viejo vals… y tantos otros.
     
    Pedro Alberto Colombo, periodista, escritor y autor de la letra de este tango, Amor que baila y se va

    Cántelo con el sentimiento de bailarín de tango que lo lleva cada semana al reencuentro en la peña o milonga más cercana. Piense en todo el mundo que gira en cada paso, giro o corte… déjese llevar por el tema mismo y apréstese a que le aplauda la barra milonguera…


    Amor que baila y se va
    (Tango Argentino) 
    2010

    Letra de Pedro Alberto Colombo y
    Susana Mir
    Música de Edgardo Fernández Etcheto

                                           
    I

    Gira nuestro amor    
    como un delirio,                
    obsesión apasionada     
    del cerebro hasta los pies... 
    loco corazón,                   
    loca franqueza,               
    se desnuda en esta pieza
    que bailamos con la piel. 
              
    Veo que nos vamos ayudando,   
    enlazados, tiritando,                      
    bajo un rítmico compás                    
    mientras los sonidos                       
    de la orquesta                                 
    son el fuego de una fiesta              
    que no para                                        
    y arde más.                                       
     
                                        

     

    II                                                       
     
                                  Bailemos...
                                  en la nueva Buenos Aires...
                                  Giremos...
                                  en la pista como ayer.
                                  Sentir...
                                  que en suela y taco se inflaman
                                  los sueños
                                  que renacen al volver.
                                  ¡Amémonos
                                  nuevamente en otro tango!...
                                  Robemos...
                                  su emoción ¡que aún puede ser!.
                                  Bailemos
                                  en la nueva Buenos Aires
                                  dibujemos en el baile
                                  dos figuras y un querer.
                                 
                                                II
     
    Veo nuestro amor
    que va perdido
    olvidado en el olvido
    rutinario,  sin ayer.
    Muerta la pasión
    ni la tibieza
    le permite al alma tiesa
    que reviva este querer.
    Siento que nos vamos desatando,
    alejados de aquel tango
    que bailamos una vez,
    cesan los latidos
    no hay orquesta 
    y en la pista está la muestra
    de un vacío
    carrousel.

    Lo espero siempre con un nuevo tango para que se luzca en las fiestas familiares o con sus amigos milongueros.

    Eduardo Aldiser 

     
    RAÍZ ARGENTINA, el sentimiento argentino en España y Europa
     
                                        
    Ampliar la noticia

    Un mate y un tango. Letras de tango argentino. Mi noche triste

    Se lo considera el tango que le cambió el rumbo al canto de la música ciudadana. Pascual Contursi inicia en 1917 un ciclo fulgurante que siguen, ahí nomás en el tiempo,  esos Celedonio Flores, Samuel Linning y compañía.
     

    El mismo Contursi tiene en esos años siguientes sus mejores producciones. Algunas de ellas, como "De vuelta al bulín", continuando con la historia que aquí comienza a narrar.

    Ya se sabe que, junto al dilema de quién es Malena, está el de quién lo canto primero… si Manolita Pola o si Carlos Gardel. ¿Quiere que le diga una cosa? No me importa si fue uno u otro… son cuestiones de días o semanas. Ya visto de lejos, sólo sé que estamos ante un gran tango.

    Si está en esta sección de mate y tango es porque… no sólo lo nombra, le agrega un elemento básico para una buena mateada… los bizcochitos. Además está dicho con tanta ternura… “Siempre traigo bizcochitos… pa' tomar con matecito… como cuando estabas vos...”

    ¿Qué le voy a decir? Que se anime y lo cante ante sus amigos españoles o de donde sean… y que les explique lo del mate y los bizcochitos, claro, para que entiendan mejor este tango mayor de don Pascual Contursi, que hasta integramos en nuestro lenguaje coloquial ¿Qué me contursi?

    Mi noche triste

    (1917)
    Letra: Pascual Contursi
    Música: Samuel Castriota


    Percanta que me amuraste
    en lo mejor de mi vida
    dejándome el alma herida
    y espinas en el corazón,
    sabiendo que te quería,
    que vos eras mi alegría
    y mi sueño abrasador;
    para mí ya no hay consuelo
    y por eso me encurdelo
    pa' olvidarme de tu amor.

    Cuando voy a mi cotorro
    y lo veo desarreglado,
    todo triste, abandonado,
    me dan ganas de llorar,
    y me paso largo rato
    campaneando tu retrato
    pa' poderme consolar.

    De noche, cuando me acuesto,
    no puedo cerrar la puerta,
    porque dejándola abierta
    me hago ilusión que volvés.

    Siempre traigo bizcochitos
    pa' tomar con matecito
    como cuando estabas vos...
    Y si vieras la catrera
    cómo se pone cabrera
    cuando no nos ve a los dos.

    Ya no hay en el bulín
    aquellos lindos frasquitos
    adornados con moñitos
    todos de un mismo color;
    y el espejo está empañado,
    si parece que ha llorado
    por la ausencia de tu amor.

    La guitarra en el ropero
    todavía está colgada;
    nadie en ella canta nada
    ni hace sus cuerdas vibrar...
    Y la lámpara del cuarto
    también tu ausencia ha sentido
    porque su luz no ha querido
    mi noche triste alumbrar.

    Los espero siempre aquí. Les prometo bizcochitos,  unos buenos  mates cebados con TARAGÜI
    , y un tango, claro!  

    RAÍZ ARGENTINA, el sentimiento argentino en España y Europa







    Ampliar la noticia

    Un mate y un tango. Letras de tango argentino. Yira yira

    Las lecturas de Enrique Santos Discépolo se dejan traslucir en sus tangos. Él mismo ha comentado en su espacio de radio de la época (el tango es de 1930 y el cabreo de Discepolín por la destitución de Irigoyen está patente) que lo había inspirado José Ingenieros, que es al pensamiento filosófico argentino lo que Ortega y Gasset al español.
     


    Así surge Yira Yira… el mundo da vueltas impasible, cada 24 horas, mientras el ciudadano está naufragando sin rumbo ni esperanzas.

    Si seleccionamos a Yira Yira, es porque el mate está presente…  “Cuando no tengas ni fe,…ni yerba de ayer… secándose al sol... “ una figura poética que nos indica lo difícil del momento, en plena crisis mundial que también zarandeó a la sociedad argentina. 
     
    Cuando se “está en la pileta” se llega a reutilizar la yerba mate, aunque más no sea para hacer un mate cocido para las mañanas y esos desayunos con pan duro para mojar.

    Piense que el tango retrata el dramatismo del momento, con una figura paternal como Hipólito Irigoyen por los suelos… póngase en el papel de Discepolín y cántelo desde el alma argentina que tiene…


    Yira... Yira...

    (1930)
    Letra y música de  Enrique Santos Discépolo



    Cuando la suerte qu' es grela,
    fayando y fayando
    te largue parao...
    Cuando estés bien en la vía,
    sin rumbo, desesperao...
    Cuando no tengas ni fe,
    ni yerba de ayer
    secándose al sol...

    Cuando rajés los tamangos
    buscando ese mango
    que te haga morfar...
    La indiferencia del mundo
    que es sordo y es mudo
    recién sentirás.

    Verás que todo es mentira,
    verás que nada es amor,
    que al mundo nada le importa.
    ¡Yira!... ¡Yira!...
    Aunque te quiebre la vida,
    aunque te muerda un dolor,
    no esperes nunca una ayuda,
    ni una mano, ni un favor.

    Cuando estén secas las pilas
    de todos los timbres
    que vos apretás,
    buscando un pecho fraterno
    para morir abrazao...
    Cuando te dejen tirao,
    después de cinchar,
    lo mismo que a mí...
    Cuando manyés que a tu lado
    se prueban la ropa
    que vas a dejar...
    te acordarás de este otario
    que un día, cansado,
    se puso a ladrar.


    Siempre habrá un tango esperándole y listos,   unos buenos  mates cebados con TARAGÜI
    .  Hasta la próxima.  

    RAÍZ ARGENTINA, el sentimiento argentino en España y Europa







    Ampliar la noticia