• Letras de Tango Argentino. Balada para un loco

     

    Balada para un loco  
    Tango balada de Horacio Ferrer, Astor Piazzola
     
    Por Eduardo Aldiser
     
     
     
    Como decimos de Eladia Blázquez, son muy pocos los creadores en la poesía del Tango que surgen de los sesenta para acá. Precisamente uno de ellos es el  rioplatense Horacio Ferrer, nacido en Uruguay y con familia en las dos costas. Coinciden dos revolucionarios de nuestro género y crean grandes obras. Su encuentro y producción con Astor Piazzola los ha completado a ambos. ¿Qué elegir para Tango de la Semana? Podía ser “Chiquilín de Bachin” que a mi me chifla, tanto como “La última grela”.
    Cualquiera de los temas que ha firmado Horacio Ferrer merecen ser recordados y cantados en un fin de semana. Éste en concreto aúna el canto con el recitado y permite a uno mismo volverse loco y delirar que está en el Colón o hasta en la Scala de Milán.
     
     
     
    Balada para un loco   (1969)
     
    (Recitado)
     
    Las tardecitas de Buenos Aires tiene ese que se yo, viste?
    Salgo de casa por Arenales, lo de siempre en la calle y en mi,
    cuando de repente, detras de ese arbol, se aparece él.
    Mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizonte
    en el viaje a Venus. Medio melón en la cabeza,
    las rayas de la camisa pintadas en la piel,
    dos medias suelas clavadas en los pies
    y una banderita de taxi libre en cada mano...Ja...ja...ja...ja...
    Parece que solo yo lo veo, porque el pasa entre la gente
    y los maniquíes me guiñan, los semáforos me dan tres luces celestes
    y las naranjas del frutero de la esquina me tiran azahares.
    Y así medio bailando, medio volando,
    se saca el melón, me saluda, me regala una banderita
    y me dice adiós.
     
    (Cantado)
     
    Ya se que estoy piantao, piantao, piantao,
    no ves que va la luna rodando por Callao
    y un coro de astronautas y niños con un vals
    me baila alrededor...
    Ya se que estoy piantao, piantao, piantao,
    yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión;
    y a vos te vi tan triste; vení, volá, sentí el loco berretín
    que tengo para vos.
    Loco, loco, loco, cuando anochezca en tu porteña soledad,
    por la ribera de tu sábana vendré con un poema
    y un torombon a desvelar el corazón.
    Loco, loco, loco, como un acrobata demente saltaré
    sobre el abismo de tu escote hasta sentir
    que enloquecí tu corazón de libertad, ya vas a ver.
     
    (Recitado)
     
    Y así el loco me convida a andar
    en su ilusión super-sport,
    y vamos a correr por las cornisas
    con una golondrina por motor.
    De Vieytes nos aplauden. Viva, viva...
    los locos que inventaron el amor;
    y un ángel y un soldado y una niña
    nos dan un valsecito bailador.
    Nos sale a saludar la gente linda
    y loco pero tuyo, que se yo, loco mío,
    provoca campanarios con su risa
    y al fin, me mira y canta a media voz:
     
    (Cantado)
     
    Quereme así, piantao, piantao, piantao...
    trepate a esta ternura de loco que hay en mi,
    ponete esta peluca de alondra y volá, volá conmigo ya!
    Vení, quereme así piantao, piantao, piantao,
    abrite a los amores que vamos a intentar,
    la trágica locura total de revivir.
    Vení, volá, vení, tra...lala...lara...
     
    Compartir en
    Vota esta noticia:

    Lista de comentarios

    Escribe un comentario

    Nombre (requerido)
    Email (requerido, no será publicado)
    Recordar los datos en este equipo
    He leído y acepto la cláusula de protección de datos.
    Protección de datos