Letra de tango argentino. El corazón al sur
EL CORAZÓN AL SUR
Tango Canción de Eladia Blázquez
Por Eduardo Aldiser
Hija de un salmantino y una granadina,
Eladia Blázquez fue una niña prodigio
que cantaba y tocaba el piano a los 8 años
en la inolvidable Radio Argentina de Buenos Aires.
La recuerdo pocos años después en los mediodías
de Radio Belgrano y por su cadena de emisoras,
encabezando un conjunto español que dirigía desde el piano
siempre y cantando.
Era todo un suceso entre los “gayegos”,
y los que no lo eramos pero gustábamos de su hermosa música.
Esa mujer de sangre y cultura claramente española no fué inmune a la atracción del tango y en los sesenta comenzó su carrera como autora y compositora. Lo explica muy bien en un comentario que recojo de los queridos colegas de www.clubdetango.com.ar :
"El pueblo argentino está madurando. Está en una búsqueda, en una necesidad de asumirse con todo; con lo bueno, con lo tierno o con lo trágico que pueda tener. Yo estoy de algún modo testimoniando una época casi sin salida, que a veces creo que es verdaderamente apolcalíptica. Pero cada canción, por dura que sea, trata de parar ese apocalipsis, de advertir y mostrar la cara, la cara del amor"
Personalmente la considero a Eladia Blázquez, junto al uruguayo Horacio Ferrer, al porteño Héctor Negro y algún otro, como una figura trascedental en la evolución de la poesía tanguera del sesenta al ochenta.
Este tema, que los invito a cantar diría que casi con emoción, tiene una construccìón poética excelente y es uno de los veinte o treinta de la música rioplatense que pondría en los planes de estudio de literatura argentina, si estuviera en mis manos.
“El corazón al sur” me representa, me describe, me llega al corazón. Gracias Eladia.
“El corazón al sur”
Tango argentino (1975)
Letra y música de Eladia Blázquez
Nací en un barrio donde el lujo fue un albur,
por eso tengo el corazón mirando al sur.
Mi viejo fue una abeja en la colmena,
las manos limpias, el alma buena.
Y en esa infancia, la templanza me forjó,
después la vida mil caminos me tendió
y supe del magnate del tahur,
por eso tengo el corazón mirando al sur.
Mi barrio fue una planta de jazmin,
la sombra de mi vieja en el jardín,
la dulce fiesta de las cosas más sencillas
y la paz en la granilla, de cara al sol...
Mi barrio fue mi gente que no está
las cosas que ya nunca volverán
y desde el día que me fui, con la emoción y con la cruz
yo sé que tengo el corazón mirando al sur
La geografía de mi barrio llevo en mí,
será por eso que del todo no me fui:
la esquina, el almacén, el piberío
los reconozco... son algo mío...
Ahora sé que la distancia no es real
y me descubro en ese punto cardinal
volviendo a la niñez desde la luz,
teniendo siempre el corazón mirando al Sur...Vota esta noticia: